Todo está conectado

Durante unos años, un matemático ermitaño se dedicó a hacer publicaciones con diferentes coautores, probando que todo en este mundo está conectado.

por Javier Pisonero Carabias

En 1934, un jovencísimo matemático Húngaro obtuvo su tan ansiado doctorado. El nombre de este matemático es Paul Erdös. Su afán de conocimiento, al igual que la incompatibilidad de vivir, siendo judío, en un país donde el fascismo estaba en alza, hizo que se trasladase a Inglaterra. Ya en la isla, comenzó a viajar de aquí para allá, visitando las principales universidades del país, y, sobre todo, creando conexiones y contactos con los distintos departamentos de matemáticas de cada institución. Al finalizar la década de los 30, Paul emigró a Estados Unidos. Teniendo una plaza en la Princeton, retomó la costumbre de ir viajando conociendo los diferentes departamentos de matemáticas.

Gracias a esta costumbre, consiguió hacer una red extensísima de contactos, con la que pudo escribir una cantidad enorme de artículos científicos. Concretamente, superó la friolera de 1500 artículos. Y nosotros ahora sufriendo por sacar uno para la tesis… Gracias a esa red de contactos, pudo colaborar con unos 500 coautores. Y es curioso que, dentro del amplísimo abanico de temas en los que tiene publicaciones, donde más destacó el húngaro fue en la combinatoria, probabilidad o teoría de grafos.

Y esto es curioso porque en parte está relacionado con la teoría de que absolutamente todas las personas estamos conectadas a partir de 6 personas conocidas en cadena. Es decir, una persona cualquiera, tiene un conocido, que tiene un conocido, que tiene un conocido, que tiene un conocido que te conoce a tí. Como máximo, 6 conocidos en cadena para estar conectada a cualquier persona. Es totalmente indiferente que esa persona viva en Australia o en cualquier país recóndito.

Y algo similar ocurre con el denominado número de Erdös. Este número es un grado de cercanía a este matemático. Para poder optar a poseer un número debes tener una publicación científica y, que a través de coautorías, alguien tenga un artículo científico teniendo como coautor a Paul Erdös. A menor número de Erdös, más cercanía de publicación. Por este motivo, el propio Paul tendría un número de Erdös de 0, porque no hay mayor afinidad, que ser la propia persona. Un autor que tenga un artículo con el matemático húngaro, tendrá un número de Erdös de 1. Una persona que tenga un artículo con un coautor, y que este coautor tenga una publicación con Erdös tendría un número de 2, y así sucesivamente, hasta un máximo de 6.

Si os lo preguntáis, hay páginas que buscan en una base de datos bastante amplia el número de Erdös de cualquier autor. Buscando, ni Juan, ni Óscar, ni yo tenemos número de Erdös, aún teniendo publicaciones. Esto contradice a la teoría de que todas las personas estamos conectadas con un grado de 6 conocidos. Bueno, realmente aquí esas conexiones se restringen bastante, porque no solo es conocer, hay que tener coautoría. Y sobre todo, Erdös falleció en 1996, cuando nosotros 3 teníamos como mucho 1 año de vida. Además, habría que comprobar esa base de datos, ya que la cantidad de revistas científicas es abismal.

A raíz de esto, surgió algo muy parecido en el mundo del espectáculo, concretamente en el mundo del cine. La teoría es la misma que con el número de Erdös, pero cambiando artículos científicos en coautoría con Erdös por aparecer en películas con… el mismísimo Kevin Bacon. Por lo tanto, este número se llama el número de Bacon y no, no mide el colesterol. 

Y de nuevo, aparecen las conexiones. Puede que parezca que una relación entre personas trabajando en el mundo científico y personas trabajando en el número del espectáculo sea demasiado complicado. Error. Existe gente que cuenta con un número de Erdös y con un número de Bacon y nace el número de Erdös-Bacon. Este número consiste en la suma del número de Erdös y el número de Bacon que tenga una persona. En este caso cabe destacar la serie de Los Simpson. Esta serie, no solo es la mejor serie de animación de la historia, sino que, en sus primeros equipos de guionistas, contaba con un gran número de doctores en matemáticas, física y otras ciencias. Quizás por eso sus primeras temporadas son los mejores minutos audiovisuales jamás escritos.

Dentro de este grupo existen varias personas con un número de Erdos, e incluso bastante bajo, como Jeff Westbrook, con un número de Erdös-Bacon de 6. Dentro de este grupo están Stephen Hawking o Carl Sagan, ambos también con un número de 6. Recordatorio, a menor número, mayor grado de conexión. También hay actores conocidos como Natalie Portman, que tiene un artículo de su época como estudiante en Harvard con un número de Erdös de 2. También aparece Colin Firth o Mayim Bialik, conocida por su papel como Amy en la serie The Big Bang Theory.

Actualmente, la persona con menor número de Erdös-Bacon es Daniel Kleitman. Este doctor en física cuenta con artículos publicados directamente con Paul, y aparece brevemente en una película en la que aparece una actriz que trabajó con Kevin Bacon. Por lo tanto, tiene un número de Erdös con valor 1 y un número de Bacon de 2, sumando un número de Erdös-Bacon de 3, el más bajo ahora mismo. Curiosamente, solo puede ser superado por una persona, y es el propio Kevin Bacon, ya que contaría con un número de Bacon de 0, y está a tiempo de hacer una publicación con otro científico que tenga un número de Erdös de 2, consiguiendo la cifra de 2 en total. Aunque también, el propio Daniel Kleitman podría aparecer en una película con Kevin Bacon. Nunca un change.org para que estas dos personas se pongan de acuerdo fue tan necesario.

Desgraciadamente, ninguno de los 3 de La Neurona Indiscreta somos buenos actores, de momento, por lo que tampoco contamos con un número de Bacon. Un desastre absoluto. Posteriormente, se creó el número Sabbath para hacer lo mismo con el mundo de la música, lo cual ya me parece rizar el rizo. Pero por existir, existe el número de Erdos-Bacon-Sabbath.

Y por qué no crear un número que relacione esto con el mundo del deporte. Concretamente podríamos por ejemplo, relacionarlo con el baloncesto. Se me ocurre crear el número de Lebron, por su nivel de fama alrededor del mundo. Pues bien, aquí sí que tenemos algo que decir. Y es que nuestro querido compañero Juan, contaría con un número de Lebron de 2, ya que seguramente, si se hubiese dedicado al mundo del deporte en vez de al mundo científico, habría tenido una carrera fructífera. Esto directamente haría que los otros dos restantes miembros de esta página podamos tener un número de Lebron de 3. Aún estamos a tiempo de conseguir un buen número de Erdös. No es por presumir pero, en esta página hay juego.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s