Vacuna AstraZeneca y trombosis

Cifras y datos, una posible explicación y una buena noticia.

por Juan García-Bernalt Diego

Antes de comenzar unas aclaraciones. En primer lugar, las vacunas son la única herramienta que tenemos disponible para salir de esta pandemia. Son seguras y cumplen su función sin mayor riesgo que el inherente a cualquier medicamento. En segundo lugar, los resultados que aquí se presentan son de carácter preliminar, puede ser que se mantengan en las próximas semanas, o que nuevas investigaciones encuentren explicaciones más adecuadas.

Las cifras

Hace unas semanas, muchos países europeos suspendieron la vacunación con AstraZeneca, tras su posible asociación con 15 muertes, sin embargo, la mayoría volvieron a sus campañas habituales el 18 de marzo, después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) lo recomendara. A día de hoy, se conocen más casos en los que se ha dado este raro trastorno coagulatorio y eso ha provocado que ayer 30 de marzo, Alemania parara la vacunación en algunas regiones, incluyendo Berlín y Munich, tras registrar 31 casos, de los cuales 9 fallecieron. En España sanidad ha investigado al menos 4 casos de trombos, aunque no se ha determinado, al menos hasta la fecha, una causalidad directa con la vacunación. Ya se ha inyectado esta vacuna a 1 millón de personas en nuestro país.

Las cifras que llegan desde el otro lado del Bréxit, donde la vacunación va mucho más avanzada, dicen que en Reino Unido, tras 11 millones de dosis inyectadas de AstraZeneca, solo se han detectado 5 casos de trombosis. Sin esa vacuna, solo teniendo en cuenta la incidencia acumulada de COVID-19 actual, ya reducida también por las propias vacunas (111 por cada 100.000 habitantes), habrían contraído la enfermedad 12.000 personas más, que teniendo en cuenta el 2.2% de mortalidad de la enfermedad (según los datos de la Universidad John Hopkins), habría resultado en casi 270 muertes, sólo en el Reino Unido en las dos últimas semanas.

Una posible explicación

Un grupo de investigadores alemanes, liderados por el especialista en coagulación Andreas Greinacher, de la Universidad de Greifswald, han estudiado 9 pacientes de Alemania y Austria que presentaban esta rara trombosis. Sus resultados están públicos como preprint (es decir, sin pasar todavía por la revisión por pares que pasan los artículos científicos normalmente) en la plataforma Research Square. Estos investigadores han detectado una combinación bastante infrecuente de síntomas, con coágulos de sangre dispersos y un recuento plaquetario bajo, a veces acompañado de sangrado. Este sintomatología, muy poco habitual, recuerda a un efecto secundario extraño que induce en ocasiones la administración de heparina, un fármaco anticoagulante de uso habitual, que se conoce como trombocitopenia inducida por heparina (HIT). A esta versión, inducida por la vacuna, se le ha llamado VIPIT, para que no os extrañéis si veis este término en titulares los días venideros.

Las plaquetas son pequeñas estructuras sanguíneas, que se derivan de la fragmentación de unas células precursoras llamadas megacariocitos que sirven para frenar el sangrado. Por ello, los síntomas de esta trombosis (formación de coágulos), son muy curiosos, pues el recuento plaquetario baja cuando lo lógico es que subiera. Normalmente plaquetas bajas y trombos se consideran contrarios. Con la heparina, se ha visto un efecto secundario similar, como comentábamos antes. La heparina se une a una proteína llamada factor plaquetario 4 (PF4) que, por razones desconocidas, provoca a ciertas personas la generación de anticuerpos contra ese complejo heparina-PF4. Esto desencadena una coagulación descontrolada. Por tanto, podríamos estar hablando de una especie de “respuesta inmune” contra la vacuna, que se ha comprobado que estuvo presente en al menos 4 de los 9 pacientes estudiados por Greinacher y sus colaboradores.

Aunque la hipótesis es plausible, cabe destacar que no toda la comunidad científica está de acuerdo en que este mecanismo sea el causante de las trombosis que se están observando tras la vacunación con AstraZeneca. Y tampoco está claro a día de hoy cómo la vacuna podría estar activando ese mecanismo.

Una buena noticia

De confirmarse que es este el mecanismo, para lo que se necesitan más datos, significaría que estamos ante un efecto secundario diagnosticable y tratable. Reconocido a tiempo, el HIT se puede tratar con inmunoglobulinas, que no son más que anticuerpos inespecíficos obtenidos de donantes de sangre, que inhiben la activación plaquetaria, y por tanto, la generación de más anticuerpos contra el complejo heparina-PF4. Además, tratando a los pacientes con otros anticoagulantes que no sean heparina se pueden disolver los coágulos que desarrollan. Por tanto el VIPIT debería poder tratarse de la misma manera, y, por lo menos en un caso, se ha conseguido que el paciente se recuperara con esta estrategia. Ahora el problema es saber a quién afecta y en qué porcentaje. A día de hoy, la mayoría de casos se han dado en mujeres menores de 65, pero eso también podría ser un artefacto, ya que la vacunación en muchos países se ha hecho en personas menores de 65. Curiosamente en Reino Unido, la vacuna se usó en personas mayores inicialmente y allí se han registrado un número muy bajo de casos de trombosis, por lo que podría ser una alternativa.

Según recoge la revista Science, Robert Brodsky, un hematólogo de la Universidad John Hopkins afirma que la vacuna es en general segura y que sus beneficios probablemente pesan más que sus riesgos en la población general, pero estos casos son preocupantes y hay que tenerlos en consideración. 

Por tanto, hay que llevar a cabo más estudios y recabar datos que nos permitan hacer un análisis más exhaustivo. La información es poder, si no acabamos pensando que nos pinchan 5G en el brazo.

Referencias

Noticia en Science

https://www.sciencemag.org/news/2021/03/rare-clotting-disorder-may-cloud-worlds-hopes-astrazenecas-covid-19-vaccine

Preprint con el análisis de la trombosis

Andreas Greinacher, Thomas Thiele, Theodore E. Warkentin et al. A Prothrombotic Thrombocytopenic Disorder Resembling Heparin-Induced Thrombocytopenia Following Coronavirus-19 Vaccination, 28 March 2021, PREPRINT (Version 1) available at Research Square https://www.researchsquare.com/article/rs-362354/v1

Datos de incidencia de la COVID-19

https://coronavirus.jhu.edu/map.html

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